Trucos de cocina saludables

En ocasiones pensamos que para llevar una dieta equilibrada debemos pasar horas delante de los fogones o invertir nuestro dinero en comer fuera cada día. Sin embargo elaborar recetas de cocina saludable puede ser realmente sencillo además de suponer un importante ahorro en nuestra economía.

Te proponemos 5 trucos de cocina saludable para comer sano sin morir en el intento:

¡Consumir legumbre 3-4 veces a la semana es posible!

La legumbre de bote es buena opción. Si tienes tiempo para hacer un guiso durante 3 horas enhorabuena, sin embargo, no disponer de ese tiempo no es razón para sacar las legumbres de tu dieta. Puedes elaborar guisos de garbanzos con verduras, judías blancas con calabacín y manzana, garbanzos con calabaza y chipirón, ensaladas de legumbre, …. cualquier idea es buena siempre que sea saludable y no te impida disfrutar de tu tiempo de ocio . Normalmente las recetas que elaboramos son para 4 comensales así que si no vas a compartir estás de suerte, tendrás 3 raciones extra para congelar

Cocina la verdura a lo grande para asegurar tus 2 raciones diarias

 Si para hacer un puré de verduras necesitas verduras y caldo de verdura… ¿por qué no cocer todas las verduras juntas? Así sacas el caldo y las verduras para el puré de una sola tacada. Por ejemplo, coloca en una olla 1 calabaza, 2 zanahorias, 2 puerros, 4 calabacines, 2 patatas y abundante agua. Cuando cuando la verdura este cocinada tritura por separado la calabaza, las 2 zanahorias, 1 puerro, aceite de oliva, nuez moscada y pimienta negra por un lado y por otro, calabacín, puerro, patata, queso fresco, aceite de oliva y pimienta por otro. Si es necesario añade un poco de calco de la cocción para triturar. Tienes 2 estupendas cremas de verdura y un caldo de verdura (que podrás utilizar para cocinar un arroz o un plato de legumbre) en un solo cocinado. Sencillo ¿verdad?

Los sofritos se pueden congelar

Una de mis cenas favoritas es la tortilla francesa rellena de calabacín y puerro. Suena muy complicado, pero nada más lejos de la realidad. Pica muy fino 2 puerros y 4 calabacines, rehoga con un poquito de aceite de oliva virgen extra a fuego muy bajo hasta que quede tierno. Deja enfriar y congela en porciones pequeñas. Cuando quieras usarlo descongela únicamente la porción necesaria. Prepara tu tortilla y rellena con la verdura. Quedará genial si añades un poco de queso emmenthal. Y lo mejor, esto lo puedes hacer con cualquier rehogado de verdura. Por ejemplo, tomate, berenjena y calabacín te servirán para acompañar un plato de pasta integral si añadimos albahaca fresca picada y un poco de parmesano rallado, pero también lo podemos utilizar como guarnición para un pescado o filete a la plancha. Igual con un rehogado de pimiento rojo, verde y amarillo, y cebolla cortado en juliana.

Congela la verdura que no vayas a usar en el momento

Para ello pela y trocea al tamaño deseado dependiendo del uso que tengas pensado. Por ejemplo, si compras una calabaza grande la puedes pelar y cortar a diferentes tamaños. Una parte la puedes cortar fina y congelar a parte para utilizar en un risotto, un arroz caldoso, un guiso de legumbre,…. Otra la puedes cortar en cubos grandes para hacer una crema mas adelante. Simplemente tendrás que sacarla del congelador y echarla en la olla. Es más, si ya que cortas la calabaza te ves con ánimo y te arrancas a pelar y cortar unas zanahorias, la próxima vez que hagas un puré será coser y cantar. También puedes hacerlo con el calabacín. Es importante que si congelas o almacenas el calabacín retires la piel, ya que de lo contrario puede amargar.

Utiliza el horno para preparar platos que no requieran tu atención

A veces asociamos el horno a una lasaña, un pollo asado o limitamos su uso a calentar una pizza precocinada. Sin embargo, ni os imagináis lo que nos puede facilitar la vida el uso del horno. Parmesana de berenjena, milhojas de calabacín, calabaza asada para acompañar una deliciosa ensalada de espinaca y feta o un simple Ratatouille. Tú único trabajo será cortar las verduras en láminas y añadir un poco de aceite y sal. Platos deliciosos gracias al horno que no requieren demasiado esfuerzo y nos permitirán disfrutar de nuestro tiempo libre.