El picoteo veraniego

Con el verano llegan esos maravillosos platos que nos encontramos cuando llegamos a casa después de un día de playa o montaña. Nuestra popular  tortilla de patata, calabacín rebozado y, como no, las famosas croquetas. Y no lo vamos a negar, todo está riquísimo. Pero lo cierto es que siempre podemos encontrar una alternativa más saludable a estos platos, sin renunciar al sabor. Hoy os proponemos 5 sustitutos para un picoteo de verano rico y saludable.

Gazpacho de sandía

Ingredientes

  • 500 gr de sandía (pelada y despepitada)
  • 500 gr de tomate de pera
  • ½ diente de ajo
  • 100 gr de pan
  • ½ pimiento verde
  • ½ cebolleta
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 1 cucharada de vinagre de Módena
  • Pimienta negra

Elaboración

  1. Limpia, despepita y corta los tomates y el pimiento.
  2. Añádelos  a una jarra batidora junto con la sandía, el ajo, el pan, la cebolleta picada, el vinagre y el aceite. Tritura todo hasta obtener una textura ligera y bien ligada. Corrige de sal y pimienta y vuelve a dar una última batida para que el sabor quede uniforme.
  3. Mantenlo en la nevera durante al menos una hora y sírvelo con unas hojas de hierbabuena que aportarán un toque refrescante a este gazpacho.

Recuerda que se trata de un plato a base de ingredientes crudos y debe consumirse en un plazo de 3 días desde su elaboración. Consérvalo en un recipiente cerrado.

Tortilla de patatas

No es que sea mala, al contrario, está buenísima. Pero… siempre podemos hacerla mejor. La tortilla de patatas suele tener un problemilla bastante común que, para algunos es la clave del sabor, su exceso de grasa. Lo cierto es que podemos comer una tortilla de patatas totalmente saludable si la cocinamos de una manera más sencilla.

Simplemente consiste en pochar la cebolla a fuego bajo, con la tapa puesta y 4 cucharaditas de aceite de oliva. A continuación añadimos las patatas cortadas, 4 cucharadas de agua y volvemos a tapar. Dejamos  que se cueza a fuego muy suave con su propio vapor, añadiendo más agua si fuese necesario para evitar que se peguen. De esta manera, mantendremos todo el sabor, pero evitaremos el exceso de grasa. Además, ahorraremos aceite y mantendremos la cocina algo más limpia. También podemos añadir calabacín para hacerla más suave y aportar algo de verdura al plato.

Croquetas, empanadillas y demás fritangas churretosas

Siento deciros que, para los amantes de las croquetas, no tengo alternativa saludable a la freidora. Por desgracia, en cuanto intentas cocinar una croqueta fuera de una freidora o sartén con abundante aceite pierde toda su gracia. Sin embrago tenemos otras alternativas saludables:

Empanadillas caseras al horno: rellénalas con atún, pisto y huevo cocido si eres de recetas clásicas, o improvisa, siempre dando protagonismo a los vegetales.

San Jacobo saludable: utiliza berenjena, calabacín o pimientos para crear San Jacobos de verdura rellenos de queso emmental o gouda. Puedes cocinarlos al horno o, si no quieres pasar calor, en una cacerola o sartén. Para evitar que salga el queso, ciérralos con un palillo en los extremos y cocina vuelta y vuelta.

Sepia a la plancha: maravillosa alternativa a los calamares a la romana y, por supuesto, muchísimo más sencillo de cocinar. De nuevo ahorraremos tiempo y aceite, mientras nuestro estómago lo agradece.

Dips saludables

Hummus, tzatziqui o guacamoles. Son una fantástica opción para el momento del picoteo. Acompáñalas con verduras crudas cortadas: zanahoria, apio, pepino,… o con pan integral tostado y cortado en bastones. Esta es una opción de picoteo apta para cualquier momento del año y a cualquier hora. Es una buena merienda para llevar a la playa y tomar a media mañana. Todas estas opciones te ayudarán a ahorrar tiempo mientras te cuidas. Y lo más importante, harán que tus digestiones sean mucho más suaves, algo que agradecerás en estos días tan calurosos. Acompaña tu picoteo con una ensalada de cereales o legumbres fresquita.

Si aún así, has decidido darte el capricho, no te preocupes, hay vida después de ello. Solo tendrás que asegurarte de hacer una fritura correcta, para que sea lo más saludable posible.