La uva (septiembre – noviembre)

La uva es un producto que, a pesar de ser consumido a lo largo del año, tiene una temporada de producción muy limitada, entre los meses de septiembre a noviembre. Su alto contenido en azúcares simples produce rechazo entre aquellas personas que buscan bajar de peso, sin embargo, hoy descubrirás sus numerosos beneficios para la salud, sea cual sea tu objetivo.

Historia

La mayor parte de la producción de uva a nivel mundial se destina a la producción de vino y otras bebidas como el mosto. Su origen se ubica en el mar caspio, desde donde fue extendiéndose a lo largo de la cuenca mediterránea. Hoy en día, la vid se cultiva principalmente en los países de la cuenca mediterránea, España, Italia, Francia, Portugal, Turquía y Grecia, pero también en otros puntos del mundo, como Sudáfrica, Australia, California, Chile o Argentina.

Tipos de uva

Destacan principalmente dos variedades: uvas de mesa y uvas viníferas. Nos centraremos en las primeras, por su interés nutricional.

Dentro de las uvas de mesa encontramos algunas diferencias:

  • Uvas blancas: de sabor ligeramente ácido y mayor concentración en azúcares.
  • Uvas negras: son más ricas en nutrientes como el ácido fólico, potasio y sustancias antioxidantes, como la quercetina o el resveratrol.
  • Uvas pasas: proceden principalmente de la uva moscatel, caracterizada por presentar una alta concentración de azúcares en su composición. En España, podemos encontrar una de las mejores variedades, las pasas de Málaga con denominación de origen.

Nutrición

Como ya avanzábamos al principio, las uvas tienen un alto contenido en azúcares simples, sin embargo, esto no supone un riesgo para la salud o un impedimento a la hora de realizar cualquier tipo de dieta, ¡al contrario! Numerosos estudios han demostrado los beneficios de su consumo sobre personas que padecen diabetes, reduciendo el riesgo de desarrollar esta enfermedad hasta en un 23%. Esto se debe en gran parte a su contenido en fibra y compuestos antioxidantes.

Por otro lado, su alto contenido en hidratos de carbono de rápida absorción representa una buena fuente de energía rápida para la práctica deportiva.

También es importante la presencia de resveratrol, un compuesto antioxidante presente en la mayoría de frutos rojos, así como en sus derivados. Esta sustancia, con numerosos estudios a sus espaldas, aporta grandes beneficios en la reducción de los niveles de colesterol, estimula el sistema inmune y reduce el riesgo de desarrollar aterosclerosis, entre otros. Representa una buena herramienta frente al riesgo cardiovascular.

Su alto contenido en quercitina aporta beneficios sobre el sistema inmune y la patología respiratoria. Además, los estudios realizados hasta la fecha muestran un potencial beneficio frente al desarrollo de enfermedades neurodegenerativas, como la enfermedad de Parkinson o el Alzheimer.

Cabe destacar también su contenido en boro, que reduce la excreción de calcio y fósforo, por lo que ayuda a prevenir osteoporosis, sobretodo en mujeres durante el embarazo y tras la menopausia.
Numerosos estudios han demostrado los beneficios de su consumo sobre personas que padecen diabetes

Pero… qué pasa con el vino

Si bien es cierto que el vino tinto tiene una alta concentración de sustancias como la quercetina o el resveratrol, los efectos beneficiosos de estas se ven condicionados por la presencia de alcohol. El alcohol no solo condiciona la absorción de estos nutrientes, sino también de muchos otros, además de tener efectos potencialmente negativos sobre la salud.

Ahora que ya conoces todos sus beneficios es momento de pasar a la cocina.

Cómo utilizar las uvas en la cocina

Lo ideal es consumirlas en crudo, sin embargo, las uvas pueden ser también utilizadas en repostería, para aportar un dulzor extra que nos permitirá reducir la adición de azúcar. También resulta interesante su uso en guisos de carne o pescado, sobre todo en forma de asado