Alergia y alimentación

El 8 de julio se celebra el día mundial de la alergia, una enfermedad que afecta a más de 400 millones de personas en todo el mundo. Aunque en la actualidad no existe una cura para la alergia, sabemos que un tratamiento farmacológico adecuado a las necesidades del individuo, unido a un estilo de vida saludable, pueden mejorar en gran medida los síntomas y hacer nuestro día a día más llevadero. Hoy, te traemos algunos consejos nutricionales que te ayudarán a mejorar tu calidad de vida.

La alergia produce inflamación de la conjuntiva y de las vías respiratorias

Mantén un consumo de alimentos antiinflamatorios durante todo el año. Son alimentos con efecto antiinflamatorio aquellos ricos en omega 3 como las sardinitas, el salmón, el aguacate o frutos secos como las nueces, almendras o pistachos. También tienen efecto antiinflamatorio el jengibre, la cúrcuma, el té verde o los frutos rojos, entre otros. Te ayudan a controlar los procesos inflamatorios que desencadenan los síntomas alérgicos: picor de nariz, de ojos, asma,…
Y reduce el consumo de alimentos con efecto pro-inflamatorio, que son sobre todo aquellos ricos en grasas saturadas. Controla el consumo de carnes rojas, quesos curados, embutidos, bollería industrial, y deja paso a verduras, hortalizas, legumbres y frutas.
Mantén una hidratación adecuada. Mantener tus mucosas hidratadas asegurará que estén sanas y puedan defenderse de las agresiones externas. Además te protegerá de la irritación de las vías respiratorias gracias a su efecto lubricante. Piensa que toda la mucosidad que eliminamos debido a la inflamación contiene agua, por lo que estamos expulsando más cantidad de líquido de lo habitual. Consume al menos 2 litros de agua o infusiones no azucaradas. Son recomendables las infusiones de raíz de jengibre o menta con té verde.

Cuida de tu sistema inmune para que pueda cuidar de ti

Alimentos que refuerzan tu sistema inmune. La alergia es una respuesta de nuestro sistema inmune hacia lo que cree ser un posible agresor. Si mantenemos fuerte nuestro sistema inmune quizás no acabemos con la alergia, pero seguramente los síntomas sean más suaves. Para asegurar un buen funcionamiento de nuestro sistema inmune, debemos asegurar un aporte adecuado de selenio, vitamina B6 a través de cereales integrales como la avena, el trigo o el arroz, y alimentos ricos en vitamina C como las frutas cítricas el pimiento crudo o los frutos rojos.
Incluye probióticos en tu dieta. Los probióticos son bacterias beneficiosas para nuestro organismo, esas que forman la flora bacteriana. Se encargan de proteger nuestras mucosas y órganos para mantenerlos sanos. Una buena fuente de probióticos es el yogur, aunque cuando se acerca la primavera, puede ser recomendable el consumo de probióticos en sobre o cápsula, en aquellas personas que suelen padecer fuertes síntomas respiratorios. El tratamiento conjunto de antihistamínicos y una combinación de Lactobacillus paracasei y Bifidobacterium puede ayudar a mejorar la rinitis alérgica.

Alimentos que te ayudan a respirar mejor

Por un lado están los alimentos con efecto antihistaminico, como la cebolla, las coles o el pescado azul (sardinitas, boquerones o salmón), que contienen compuestos que controlan la producción de histamina, responsable de la respuesta alérgica.
Consume rabanitos picantes o wasabi. Los rabanitos tienen un efecto descongestionante, así que si eres de aquellas personas que durante los periodos alérgicos se olvida de respirar por la nariz, pon un rabanito en tus ensaladas o prepárate un rico sushi con aguacate y píntalo de verde con una pizca de wasabi.

Un estilo de vida saludable ayuda a controlar los síntomas alérgicos

Además es importante cuidar nuestro sistema nervioso que, en mal estado, puede empeorar los síntomas alérgicos al tener carácter pro-inflamatorio. Por otro lado, la práctica deportiva suave favorecerá la movilización de mucosidad para su correcta expulsión y mantendrá fuerte tu musculatura torácica, además de mantener sano tu sistema inmune y ayudarte a controlar los procesos inflamatorios. Te recomendamos evitar la práctica deportiva en exteriores durante la crisis alérgica. Asegúrate de practicarlo en lugares cerrados o si prefieres estar en la calle utiliza mascarilla. El HIIT sería un buen plan de entrenamiento para prepararnos antes de que aparezca la alergia.
Para saber algo más sobre la alergia al polen la Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergología y Asma Pediátrica pone a nuestra disposición información sencilla sobre todo lo relacionado con esta alergia cada vez más común.